El escritor y la cuchillería del señor Viñas

 

Cuando viajaba a Madrid para intervenir en una serie, solía alojarme en un hotel de la calle Atocha muy cerca del mercado. Había que subir un poco de cuesta hasta encontrarme con la cuchillería del señor Viñas que formaba esquina entre la calle Atocha y la estrecha callejuela que llevaba directamente al paraíso de las frutas, las carnes y los pescados.

Ni que decir tiene que la cuchillería, antigua como ella sola, disponía de todos los cuchillos, navajas y tijeras habidos y por haber, además de multitud de carteles anunciadores en la fachada. Uno estaba especialmente pensado para mí, que empezaba a atiborrar la pantalla del ordenador con pequeñas historias. Decía así: “Por orden facultativa, compre en esta casa”. Entonces entré, elegí y compré.

Mi escritura cambió para siempre. Lo primero que hice fue escribir este texto que ahora te ofrezco. Dice así:

Si quieres escribir:

 

1- Busca una cuchillería que disponga de un buen surtido de cuchillos.

2- Explícale al dependiente con todo lujo de detalles para qué lo necesitas.

3- Déjate asesorar y no mires demasiado el precio.

4- Una vez elegido el cuchillo, cerciórate de que está bien afilado.

5- No te olvides de adquirir una piedra de afilar.

6- Vete a casa y busca un lugar de honor para el cuchillo y la piedra.

7- Antes de sentarte frente al ordenador, coge el cuchillo y colócatelo entre los dientes.

8- Ponte a escribir usando el teclado como si fuera una metralleta.

9- En la guerra no hay piedad. Caerán muchas palabras. Es posible que las que queden en pie merezcan la pena.

10- En caso de que la masacre sea total y no quede viva ni una palabra, deprímete un poco y después…

11- Vuelve a afilar el cuchillo y ponte a escribir.

Hay un montón de métodos para escribir bastante más pacíficos, pero este es el mejor.

Te faculto para que lo compres.

¿Hay alguna cuchillería en tu barrio? ¿Dispone tu madre, tu pareja de algún cuchillo de cocina que no use? ¿Tienes piedra de afilar en casa?

Si no tienes nada de eso, no importa, vete a unos grandes almacenes o solicita nuestro servicio.

Somos expertos en afilar palabras.