La prueba de legibilidad. Críticas al algoritmo de Google

La prueba de legibilidad. Críticas al algoritmo de Google

Recientemente he advertido un pequeño cambio en el algoritmo por el que el señor todopoderoso, Google, establece si una página o un texto es legible o no. Curioseando a lo largo de las entradas que llevamos publicadas hasta ahora prácticamente ninguna resulta legible.

Entonces, me picó la curiosidad, aunque ya se sabe que esta mató al gato (espero que no nos mate a nosotros), así que decidí investigar los parámetros de la prueba de legibilidad que emplea Google en su algoritmo.

Concretamente, sigue la escala de Flesch-Kincaid (sí, lo sé es un nombre poco legible y difícil de pronunciar). Es una prueba de nivel para determinar la facilidad de lectura de un texto y, por tanto, de su comprensión. En esta prueba se le otorga al texto un valor numérico en función de una escala establecida previamente. A mayor puntuación en esta escala más legible resulta un texto y, al contrario, a menor puntuación más difícil será comprender el escrito.

Así establecen que un texto estándar debe obtener una puntuación que oscile entre los 60 y los 70 puntos.

La escala es la siguiente:

  • De 90 a 100 puntos: Un estudiante “medio” de unos once años puede entender el texto sin NINGÚN esfuerzo.

  • De 60 a 70: El estudiante “medio” de trece a quince años puede comprender el texto sin esfuerzo aparente.

  • De 0 a 30: Solo pueden entender el texto los estudiantes universitarios.

Mis críticas ante esta escala son más que obvias y las voy a enumerar a continuación como si de una lista de la compra se tratase:

1.- ¿Qué ocurre con las puntuaciones que no aparecen porque de 30 a 60 hay un escalón de 30 puntos así como de 70 a 90 donde la distancia resulta ser de 20?

2.- ¿Qué se entiende exactamente por estudiante “medio” de once años? En el colegio estos alumnos aún no han estudiado ni la oración pasiva, ni las perífrasis verbales, ni la coordinación ni la subordinación. ¡Vamos que no saben ni identificar un complemento directo!

3.- Llegamos al punto caliente: un texto resulta legible si lo puede comprender SIN DIFICULTAD un alumno de entre 13 a 15 años. Estoy bastante puesta en los planes de estudio por lengua castellana y literatura y puedo afirmar, salvo excepciones, que estos alumnos sí saben lo que es un complemento directo, pero no saben por qué. Es decir, conocen la fórmula pero no el contenido ni la explicación.

Empiezan a ver sintaxis un poco más compleja, pero se pierden en la subordinación (que se ve en profundidad en Bachillerato).

Apenas comprenden lo que leen (desde luego es uno de los grandes problemas a los que debe hacer frente la ley educativa). En la expresión muestran gran pobreza léxica, situación normal pues conforme pasan los años van adquiriendo palabras y estructuras más elevadas y cuidadas propia de una lengua culta y de un registro formal.

En cuanto a la sintaxis suelen tener problemas a la hora de conectar unas frases con otras, por lo que se da una repetición bastante usual de la conjunción copulativa “y”. El “pero” apenas existe y mejor no hablar de los conectores argumentativos.

En cuanto a la ortografía andan regular.  Los signos de puntuación existen a duras penas en el mejor de los casos, pues en el peor al leer un texto te quedas sin respiración por la falta total de pausas.

Bien sea dicho que no son críticas al sistema educativo, pues estas son capacidades lingüísticas y comunicativas que en estas edades empiezan a desarrollarse y que con los años se asentarán y se perfeccionarán en función del uso y de los aprendizajes que se vayan adquiriendo (lectura, escritura, formación…).

Lo que sí critico y con vehemencia es que establezcan unos parámetros de legibilidad en relación a la edad y al curso, aún más cuando se trata de alumnos que están en 3º o 4º de ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

4.- Última crítica a la escala. La idea de que si un estudiante universitario puede comprender un texto es porque se trata de un escrito oscuro y ambiguo. Está claro que un estudiante universitario está más ducho en comprensión y en redacción, pero acabar una carrera no quiere decir que se disponga de un abanico inmenso de conocimientos lingüísticos y de destrezas comunicativas. Es cierto que hay que leer mucho y aprobar muchos exámenes en la universidad, pero que el nivel sea totalmente elevado (registro culto) tengo algunas dudas.

La fórmula matemática que propone Flesch-Kincaid es la siguiente:

206,835 – (1,015 x Nº total de palabras : Nº total de oraciones) – (84,6 x Nº total de sílabas : Nº total de palabras).

PRIMERA PRUEBA DE LEGIBILIDAD:

Clara tiene 12 años. Vive con sus padres en la sierra. Durante la semana estudia en el colegio. Le encanta estudiar. Sus asignaturas favoritas son las matemáticas y la literatura. Le encantaría ser actriz. Sueña con personajes y lugares exóticos. Se imagina como una heroína que salva el mundo. No quiere ser una princesa. Odia el rosa. No cree en los príncipes azules.

Se aburre en clase de ciencias. Prefiere los números y las letras. Para ella las ecuaciones son divertidas. Se relaja resolviendo problemas. En verano le encanta leer. Los libros de aventuras son sus favoritos. Admira a las mujeres fuertes. No le gustan las historias de amor.

Clara tiene una amiga. Su amiga se llama Sofía. Sofía es muy divertida. Clara y Sofía juegan con las palabras. Construyen historias. Van al parque por las tardes. En verano van a la piscina. Ellas son las mejores amigas. No necesitan amigos. A veces juegan con Carlos. Carlos es el hermano de Sofía. Sofía y Clara cuentan historias a Carlos. Carlos se divierte escuchando.

DATOS A TENER EN CUENTA:

  • 173 palabras
  • 32 oraciones
  • 347 sílabas
  • 173 palabras

206,835 – (1,015 X 173 : 32) – (84,6 X 347 : 173) =

206,835 – 5,48 – 169,68 =

31,6

RESULTADO: Este texto puede ser leído y comprendido por estudiantes universitarios. Ante mi apabullante sorpresa, rehíce el texto para que fuera altamente comprendido.

SEGUNDA PRUEBA DE LEGIBILIDAD

Clara tiene 12 años. Vive con sus padres. Su casa está en la sierra. Estudia en el colegio. Le encantan las matemáticas y la literatura. De mayor quiere ser actriz. Sueña con héroes. Quiere salvar al mundo. No quiere ser princesa. Odia el rosa. No cree en los príncipes azules.

Se aburre en clase de ciencias. Prefiere los números y las letras. Las ecuaciones son divertidas. Le gustan los problemas. En verano le encanta leer. Prefiere los libros de aventuras. Admira a las mujeres fuertes. Odia las historias de amor.

Clara tiene una amiga. Su amiga se llama Sofía. Sofía es muy divertida. Ellas inventan historias. Van al parque por las tardes. En verano van a la piscina. Son las mejores amigas. No necesitan amigos. Juegan con Carlos. Carlos es hermano de Sofía. Sofía y Clara le cuentan historias. Carlos se divierte mucho.

DATOS A TENER EN CUENTA:

  • 143 palabras
  • 31 oraciones
  • 273 sílabas
  • 143 palabras

206,835 – (1,015 X 143 : 31) – (84,6 X 273 : 143) =

206,835 – 4,68 – 161,50 =

40,65

RESULTADO: Este texto tampoco puede ser entendido por un estudiante medio de 13 a 15 años.

La verdad es que he de reconocer que no sé escribir textos altamente legibles, pero si hacer que resulten fáciles de leer y de comprender significa insultar el intelecto de los lectores, lo siento mucho, pero seguiré escribiendo como hasta ahora, de forma oscura y ambigua.

Google ha afirmado lo siguiente:

 “Google siempre ha apostado por la relevancia y el contenido es el rey. Pero ese contenido está cambiando. Todavía es muy importante pero la experiencia del usuario también lo es y ya no es suficiente con que todo el contenido sea correcto. Sí la gente llega a su site y el contenido es bueno pero no legible o accesible, entonces no es bueno”.

¿Por qué Google determina que el usuario medio en la red tiene 15 años?

 

¿Qué tiene que ver esta falaz prueba de legibilidad con la facilidad de lectura?

 

¿Por qué penalizan a las páginas que no se dirigen a personas que tienen 15 años?

P.D. No me he entretenido en contar las sílabas. He visitado esta página que hace de forma automática la partición silábica de las palabras.

Separar en sílabas

La palabra permanece, el diseño se queda obsoleto

La palabra permanece, el diseño se queda obsoleto

Verba volant, scripta manent

 

Ya lo decía Cayo Tito “las palabras vuelan, lo escrito permanece”. Otro dicho español sería “lo escrito, escrito está y las palabras se las lleva el viento”. No obstante, y esto es un dato curioso que no viene a cuento, antiguamente esta frase latina tenía otro significado: la palabra oral era capaz de moverse y de volar libremente, mientras que la palabra escrita debía quedarse estática, inmóvil y silenciosa sobre la fría página de cualquier libro. ¿Qué pensarían los romanos de la pantalla a través de la cual se leen los blogs y los libros electrónicos? (Pregunta retórica a la que no pienso dar respuesta).

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¿Cómo dirigirse al lector de tú o de usted?

¿Cómo dirigirse al lector de tú o de usted?

 Algunas ventajas comunicativas del plural mayestático

 

¡Sí, lo sé! Estás cansado de esta disyuntiva: carne o pescado; playa o montaña; dulce o salado; alimentos cancerígenos o alimentos saludables; fruta o verdura; tú o usted. Nos pasamos la vida eligiendo, pero ahora hay que decidir cómo dirigirse a los lectores, clientes o proveedores.

Una amable lectora planteó la siguiente pregunta: ¿No sé si dirigirme a mis lectoras como si fuera una persona concreta, tú, o varias, vosotras?

En la lengua española existen tres clases de personas gramaticales con sus respectivas formas en singular y en plural.

  • La primera persona: yo y nosotros.
  • La segunda persona: tú y vosotros.
  • La tercera persona: él y ellos.

La primera persona. Algunas ventajas del plural mayestático 

 

El primer punto que hay que tener en cuenta es quién escribe. Generalmente escribe un “yo”, pues resulta complicado escribir un texto a cuatro manos y con dos cabezas de forma simultánea.

Yo, como autora, escribo este texto, lo cual no quiere decir que en ocasiones haga alusión al nosotros, pues el equipo de PAM palabras a medida está formado por dos personas: Alberto, mi padre, y yo.

También, a veces, elijo el pronombre “nos”, pues soy plenamente consciente de que PAM no está formado solo por mí y por mi padre, sino que a estas dos instancias se le suma el tú como lector. Esto nos convierte en un nosotros. Además, sin ti como lector, no existiríamos.

El plural mayestático, que procede del latín pluralis maiestatis (plural de majestad), consiste en referirse a uno mismo (hablante o escritor) utilizando la primera persona del plural. Es muy criticado en la actualidad en el medio digital, pero no se le debe borrar del mapa, porque juega un papel fundamental debido a varias razones:

1.- Produce un efecto de complicidad e integra al lector en lo que se dice o se comenta.

Nos gusta que nos cuenten historietas y también nos encanta contarlas a los demás. Desde pequeños, configuramos el mundo a través de estas narraciones.

Las ventajas de contar historias en marketing

Ahora, observa la diferencia:

Te gusta que te cuenten historietas y también te encanta contarlas a los demás. Desde pequeño, configuras el mundo a través de estas narraciones.

La pregunta obligada del lector será: ¿Y tú qué (palabrota) sabes de mí para hacer tales afirmaciones? Lo que me lleva a mencionar el segundo punto de vital importancia en el uso del “nos”.

2.- Evita reacciones a la defensiva de los lectores.

Si en el medio virtual se busca y se pretende la identificación del lector, entonces ¿por qué relegar el nosotros al olvido, desecharlo y tirarlo a la basura?

3.- Produce una sensación de colaboración, de construcción y de descubrimiento simultáneo gracias a la identificación. Es una técnica 100 % persuasiva porque guía al lector de forma amigable hacia el punto que se está tratando.

Por ejemplo, para explicar la diferencia entre el lenguaje visual y verbal:

ventajas-comunicativas-del-plural-mayestático-

Fotografía de Clara Mateo

Ejemplo 1:

En el momento actual se vive en el mundo de la imagen. Es indudable la fuerza y la capacidad informativa que tienen las imágenes. Como se puede observar, cuando en la comunicación se conjuga una imagen visual con un signo verbal adecuado, se obtiene un mensaje de gran intensidad y riqueza. 

Ejemplo 2:

En el momento actual vives en el mundo de la imagen. Seguro que no dudas de la fuerza y de la capacidad informativa que tienen las imágenes. Como puedes observar, cuando en la comunicación conjugas una imagen visual con un signo verbal adecuado, obtienes un mensaje de gran intensidad y riqueza. 

Ejemplo 3:

En el momento actual vivimos en el mundo de la imagen. Nadie duda de la fuerza y de la capacidad informativa que tienen las imágenes. Como podemos observar, cuando en la comunicación se conjuga una imagen visual con un signo verbal adecuado, se obtiene un mensaje de gran intensidad y riqueza. 

Los tres ejemplos están correctamente redactados, pero tienen connotaciones diferentes. Así el primero es más impersonal (ni para ti ni para mí), el segundo está dirigido en todo momento al tú (resulta exclusivo porque yo, como persona, también vivo en el mundo) y en el tercero se busca la identificación (cojo al lector de la mano y lo acompaño en el razonamiento).

¿Cómo dirigirse al lector de tú o de usted?

 

Estas personas gramaticales prefiero tratarlas en conjunto, porque son las que suelen enfrentarse. Es cierto que hay que elegir si tratar al lector de tú o de usted. La oposición corresponde a un tratamiento de cercanía o de cortesía.

Históricamente, en la España de 1500, tú era el tratamiento que se daba a los inferiores y, en el mejor de los casos, a los iguales. Sin embargo, se utilizaba la forma de Vuestra Merced para dirigirse a los superiores y que derivó en el usted actual. El tú le fue comiendo terreno al usted en el ámbito familiar y se empezó a originar una igualdad hacia arriba (proceso de hidalguización, Rafael Lapesa, Historia de la lengua española).

Puede que, por cuestiones históricas, haya quedado grabado en la conciencia social que el usted es el trato que se da a los superiores y el tú a los iguales o inferiores. Quizá de ahí las reticencias a usar una forma u otra.

No obstante, hoy en día la distinción se da entre un tratamiento de cercanía o de cortesía. Por supuesto, no se puede negar que también es un asunto generacional, en el que probablemente no haya acuerdo entre mayores y no tan mayores o entre jóvenes y no tan jóvenes.

Para mí (generación de los 80) lo habitual es hablar de tú a los profesores y cuando he tratado de usted a alguien, esa persona me ha regañado por hacerle mayor.

Sin embargo, para mi padre (generación de los 40) era habitual hablar de usted a  los profesores y cuando ha tratado de tú a alguien, siendo un infante, incluso esa persona le ha regañado por su osadía.

No obstante, el tú es más cercano y personal mientras que el usted es más distante e impersonal. Lo importante es tener una coherencia con la forma empleada y no mezclar el tú con el usted en el trato dado al lector o al cliente.

Si se elige el tú como tratamiento preferente, ¿se puede utilizar el usted?

Claro, porque si un cliente se pone en contacto contigo o con tu empresa y te (os) trata de usted, lo normal es hacerlo de la misma forma en las primeras comunicaciones, pues de otro modo puede verse ofendido. Cuestión de educación.

Si se elige el usted, ¿cuándo se puede utilizar el tú?

Jamás en los textos de la página web ni en los comentarios ni en los artículos del blog, pero, tras los primeros contactos, se puede empezar a emplear el tú siempre y cuando el cliente te dé permiso o te haya empezado a tutear.

¿Hay diferencia entre el tú y el vosotros (os)?

Realmente la única diferencia es el empleo del singular o del plural, pues ambas formas corresponden a la segunda persona gramatical.

El dirigirse a un tú no quiere decir que todo el texto se escriba en un tú en singular, también se puede optar por introducir algún vosotros, pues al fin y al cabo se trata de la segunda persona.

  • ¿Qué te parece? ¿Qué os parece?

En este caso, habrá que ver en qué frase entra mejor el tú o el vosotros.

El tú es ideal para entablar una relación más cercana, para hacer que el lector se sienta protagonista y lograr que las palabras se dirijan especialmente a él o a ella. También es perfecto para hacer apelaciones directas (llamadas a la acción).

  • ¿Te imaginas lo que sentí al subirme al escenario? 

  • Te voy a contar un secreto.

Sin embargo, para hacer una especie de llamamiento general o para cargar el mensaje de un grado superlativo de sorpresa puede funcionar mejor el vosotros.

  • ¿Os imagináis lo que sentí al subirme al escenario? 

  • Os voy a contar un secreto.

     

¿Cómo prefieres dirigirte al lector de tú  de usted?

 

¿Utilizas el plural mayestático?

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Un texto no es un jeroglífico

 

Hace no demasiado tiempo llegó a mis manos un diccionario con términos para analizar las estadísticas en las redes sociales. Entonces me pregunté: ¿por qué hace falta un diccionario? La verdad es que tengo que reconocer que las analíticas constituyen una especie de universo paralelo, pero en ese momento se me encendió la bombilla. No hay quien entienda algunos significados de los términos estadísticos, porque la mayoría están en inglés, como tampoco hay quien comprenda algunos artículos que se escriben en internet.

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El problema de las listas infinitas

 

Se trata, claro está, de una de las mejores estrategias para crear títulos llamativos, aunque no es oro todo lo que reluce. Las listas y los números ejercen un gran poder persuasivo, ayudan a ordenar la información de forma coherente y lógica. También permiten al lector anticipar el contenido que encontrará en el artículo. De esta manera, sabe si, lo que va a leer, le interesa o no.

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Copywriting y persuasión

 

El copywriting es un tipo de escritura persuasiva y publicitaria. Pero esto ya lo sabes. La persuasión es un tema del que se ocupó en la antigüedad clásica la Retórica. Cicerón fue uno de sus máximos representantes y desarrolló la literatura retórica con la idea de que era posible convencer con palabras, pues estas tenían un inmenso poder. (La persuasión del lenguaje a lo largo de la historia.)

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