La contingencia de los pimpollos reventones en Amanece que no es poco

La contingencia de los pimpollos reventones en Amanece que no es poco

¿Son contingentes o permanentes los pimpollos reventones? ¿Tienen un principio y un final o viven en un mundo suprasensible protegidos de toda contingencia? Las palabras, cuando se usan, viven y, si no se utilizan, van a parar al mundo platónico del diccionario donde duermen el sueño de los justos hasta el final de los tiempos… O no. Es posible que alguien las resucite, las ponga en circulación y de este modo vuelvan pletóricas al mundo terrenal, que es lo que hace José Luis Cuerda en Amanece que no es poco con tantas palabras en desuso.

(más…)

Bastardeando un poco con el origen de la palabra bastardo

Bastardeando un poco con el origen de la palabra bastardo

Bastardo viene de bastard, o sea, que el origen de la palabra bastardo es muy francés. Bastard como clochard, placard, pétard, Roncard, Ronsard etc, dicho sea esto con todos mis respetos a la cartesiana Francia, y más ahora que están los gabachos apesadumbrados y muy tristes por haber sufrido recientemente una derrota ignominiosa, en propio suelo, a pies de mi querida Portugal, en la final del campeonato de Europa de selecciones de fútbol.

(más…)

El origen de la palabra pintiparado y el libre albedrío

El origen de la palabra pintiparado y el libre albedrío

¿Se para el mundo para que lo podamos pintar? Quien dice el mundo, dice cualquier cosa pintable a condición de que se quede quietecita; un paisaje, un frutero, o yo, en mi ya lejana niñez, cuando el fotógrafo me decía: “No te muevas ahora, que va a salir el pajarito” y me quedaba quieto como un palo, con la sonrisa congelada, el flequillo en su sitio y un atisbo de bigote que, en aquella época, los hombres llevaban afilado como el que lucía Saza haciendo de guardia civil, con remate de tricornio y, al lado, Cassen, de negro riguroso, con bonete y sotana preconciliares. A los dos, sus personajes les quedaban pintiparados. Como el libre albedrío.

(más…)

El loco origen de la palabra loco y el resplandor de los molinos de viento

El loco origen de la palabra loco y el resplandor de los molinos de viento

La verdad es que me trae por la calle de la amargura el origen de loco y su correspondiente locura y no habiéndolo buscado, me doy cuenta que estoy escribiendo en pareados. Aquí acabo, no sea que me vuelva loco el hado por mentecato. ¿A quién se le ocurre buscar el origen de un vocablo tan complicado? A ver si me voy a volver loco de verdad. No es la primera vez que alguien, empachado de letras, ya sean escritas por mano propia, ya leídas con sus propios ojos, se le reblandecen las meninges y acaba atacando molinos de viento como si fueran gigantes o haciéndose armar caballero en alguna venta de camino atestada de rufianes y rufianas.

(más…)

Curiosas etimologías griegas: academia, jardines, liceos y puertas

Curiosas etimologías griegas: academia, jardines, liceos y puertas

De Grecia nos viene casi todo, empezando por la democracia, siguiendo con los académicos, los liceístas, los jardineros, los porteros y acabando con los gimnastas, (por decir algo que ponga un punto final a lo que, en realidad, fue una cadena infinita de técnicas y saberes, cuyo centro fue el hombre). De hecho la filosofía griega se divide en presocráticos, filósofos antes de Sócrates que se preocuparon fundamentalmente por dilucidar el principio, arjé, de todo, es decir, del cosmos, y los filósofos que vinieron después de Sócrates, que se preocuparon básicamente de los asuntos humanos, sin renunciar en absoluto a sus arcaicos colegas de los siglos VII-VI y gran parte del V antes de Cristo, el siglo de las luces ateniense, el siglo de Pericles, que alumbró a Sócrates que parió a Platón que educó a Aristóteles y que todos juntos, bien mezclados, originaron un jugoso cocktail de jardineros y porteros.

(más…)