En ningún momento voy a convencerte de la necesidad de seguir más o menos a rajatabla un calendario de contenidos en el blog. Al contrario, simplemente voy a señalar las ventajas y los inconvenientes tanto de publicar de acuerdo a un calendario como de hacerlo sin este.

El calendario de contenidos es una herramienta que facilita la organización interna y la comunicación externa de la persona que gestiona un blog, una empresa o una casa, y como tal, debe verse y concebirse. Es una herramienta que ayuda en la gestión y en la organización de los contenidos. Puede ser semanal, mensual, trimestral o anual. Pero, sobre todo, debe ser flexible y dinámico en tanto en cuanto debe ajustarse a tus necesidades específicas.

Las ventajas de tener un calendario de contenidos son:

  1. Facilita la organización a corto, medio y largo plazo.

  2. Se puede planificar el contenido del blog en función de fechas importantes marcadas en el calendario social: fiestas, días especiales…

  3. El periodo de incubación del artículo permite asentar el contenido, la ortografía y la perspectiva.

  4. A nivel psicológico, ganarás mayor tranquilidad lo cual se percibirá en el blog.

  5. Apagar fuegos será como dar un paseo por las nubes.

  6. Tener una mala semana no volverá a ser un problema.

  7. Escribir no se convertirá en una obligación inmediata.

  8. La creatividad funciona mejor en un estado sosegado.

  9. Tendrás la opción de elegir y de ser flexible con el calendario previsto.

  10. El contenido se puede modificar y ajustarse a lo que funciona.

  11. Te podrás tomar un par de días o una semana libre de vez en cuando sin cargo de conciencia.

Los inconvenientes de tener un calendario de contenidos son:

  1. Ser demasiado rígido con la planificación.

  2. Un calendario no es inamovible.

  3. A nivel psicológico, puede generar un poco de obsesión el adelantar trabajo y el seguirlo a rajatabla.

  4. El blog perderá frescura y espontaneidad, y en consecuencia los lectores lo percibirán.

  5. El control absoluto del proceso creativo y comunicativo.

Las ventajas de no tener un calendario de contenidos serían:

  1. El factor sorpresa es muy importante tanto para ti como para tus lectores.

  2. Actuar por instinto puede darte grandes alegrías (y también algunos pesares).

  3. El blog desprenderá un halo de frescura y de espontaneidad.

  4. En ocasiones, las mejores ideas surgen en momentos de estrés.

  5. Las crisis agudizan el ingenio.

Los inconvenientes de no tener un calendario de contenidos serían:

  1. El miedo a qué publicar puede convertirse en un gran obstáculo o en un bloqueo creativo.

  2. A veces se publicarán ideas o contenidos que no están bien asentados.

  3. Las prisas y la inmediatez impiden dar una visión global y profunda del tema tratado.

  4. Se tendrá la sensación continua de ir con la lengua fuera apagando incendios y esto produce un cansancio atroz.

  5. La actividad mental intensa genera picos altos de estrés en la rutina diaria.

  6. En ocasiones, te darán las tantas de la madrugada para cumplir la hora de publicación fijada.

 

Cada persona es un mundo. A algunas, les viene mejor trabajar con planificación y, para otras, la improvisación es la salpimienta de su día a día. Sea como fuere, lo mejor es buscar el equilibrio entre una y otra forma de trabajar, porque ambas tienen ventajas e inconvenientes tanto a nivel personal y psicológico como a nivel productivo y comunicativo.

En PAM palabras a medida trabajamos con ambos métodos sin llegarnos a obsesionar con ninguno. Lo importante es tener algo que decir y saber cómo expresarlo de la forma más directa, sencilla y eficaz.

¿Prefieres trabajar con calendario de contenidos o sin este?

 

¿Qué método te funciona mejor?

 

Nos encantará leer tus palabras