Palabras patrimoniales y cultismos

Puede que el origen de la palabra cuento sea archiconocido por todos, pero tiene una especie de halo romántico. Algo que la hace única. Etimológicamente, procede del latín, como la mayoría de las palabras en el castellano.

COMPUTUS –I: cálculo, cuenta.

Por las reglas de evolución fonética, no es difícil reconstruir el devenir culto de esta palabra, pues si cogemos su declinación en acusativo masculino COMPUTUM, se produce la caída de la “m” final y el cierre de “u” en “o”.

COMPUTUM > CÓMPUTO

HISTORIAM > HISTORIA

CRUENTUM > CRUENTO

LYRAM > LIRA

Los cultismos son palabras cuya morfología en español es prácticamente idéntica al término griego o latino del que procede.

Sin embargo, como todos sabemos, el latín culto apenas se extendió por la península en la época del Imperio romano, puesto que quedaba relegado a la administración y al clero. Además, el latín hablado en la península se mezclaba con las influencias anteriores y posteriores a la romanización. De esta forma, el latín vulgar fue evolucionando según los hábitos de pronunciación de cada zona lingüística en el territorio. De ahí, que existan cuatro lenguas en España, así como diferentes dialectos y hablas.

La palabra computum se bifurcó en un doblete romance. Por un lado, el término culto, cómputo, que se reservó para todas aquellas actividades asociadas a lo numérico; y, por otro lado, en una voz popular, cuento, que se reservó al quehacer humano de narrar o de contar historias.

La evolución fonética también es sencilla de reconstruir:

COMPUTUM >

  • La “o” dio el diptongo “ue” > CUEMPUTUM

  • Caída de la “m” final > CUEMPUTU

  • Cierre de “u” final en “o” > CUEMPUTO

  • Síncopa de la “u” intermedia (pérdida de uno, o de más sonidos, en el interior de la palabra) > CUEMTO

  • Cambio de “m” a “n” > CUENTO

Las palabras patrimoniales son aquellas que derivan directamente del latín, pero en las que se han producido todos los cambios fonéticos posibles hasta llegar a su forma actual, la cual es muy distinta de la original. En bastantes ocasiones, resulta prácticamente irreconocible.

Hay muchas palabras latinas que se han bifurcado en un cultismo y en una palabra patrimonial:

Palabra latina Cultismo Patrimonial
calidum cálido caldo
fabulam fabula hablar
operam ópera obra
clamare clamar llamar
strictum estricto estrecho

Entonces ¿en qué momento empieza a utilizarse la palabra cuento con la acepción de narrar historias?

Esta pregunta es más complicada de dar respuesta, puesto que en la Castilla medieval no se utilizaba la palabra cuento para designar a las narraciones breves, sino fabliella, fábula, exemplo, apólogo o proverbio.

Fue ya en el siglo XVI cuando aparece la palabra cuento, pero referida a obras de mucha doctrina y sentencia.

Curioso resulta que Cervantes empleara este vocablo para las narraciones orales o populares y el de novela para las obras escritas.

Pero fue en el siglo XIX cuando el término, por fin, se limitó a los relatos populares, fantásticos o infantiles.

De todo lo que he contado lo que más capta mi interés es que era una palabra que, en un principio, designaba la acción de calcular y que, con el tiempo, derivó en la narración de historias.

¿Acaso existe una relación entre las matemáticas y las letras? Llevamos años o siglos inmersos en el debate de si alguien es de letras o de números, de si las letras sirven para algo, de si los números son más útiles y productivos o de que las letras resultan más deleitables para el espíritu, por seguir parafraseando a Cervantes.

Sea como fuere, en las letras hay números y matemáticas en tanto en cuanto hay ritmo. Es decir, cálculo y compás. Mientras que en las matemáticas hay letras porque la única forma de explicar el código numérico es empleando la palabra y el lenguaje convencional.

¿Qué viene primero, el huevo o la gallina; el lenguaje o el pensamiento? Sin lenguaje no es posible el pensamiento y sin pensamiento no es posible el lenguaje. En griego, la palabra (logos = palabra) designaba tanto la capacidad de hablar como de pensar, pues somos seres racionales y charlatanes al máximo.

Creo que fue el grupo de Mago de Oz quien decía en una de sus letras:

“El ser humano es el único animal que habla sin tener nada que decir.”

Con este artículo sobre curiosidades del español terminamos el año del 2016. A ver si para el 2017 logramos equiparar en importancia las letras y los números, pues son como unos hermanos gemelos o como los dos pilares que sustentan todo puente. Se puede sentir una mayor preferencia por una u otra ciencia, pero ambas son fundamentales en nuestro desarrollo desde la infancia.

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FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO