Acabo de borrar el texto que iba a salir esta semana y, ahora mismo, lo estoy reescribiendo. ¿Por qué? Normalmente, todos los artículos que publicamos pasan por el ojo crítico del otro, en este caso, le tocaba a mi padre revisar el texto. No había fallos ni repeticiones, pero le faltaba algo imprescindible: sencillez. Era demasiado técnico y aburrido. Entonces, me fui a dormir pensando en cómo mejorar el tema sobre el uso de los conectores discursivos o argumentativos. De repente, me acordé de mi profesora de inglés en el instituto:

“Chicos, acordaos de que existen más conectores aparte de and y but.”

En ese curso aprendimos “however”, “sometimesy alguno más que ahora no recuerdo. Después, hace un par de años, mientras preparaba el First Certificate, el profesor nos instó a no repetir ningún conector en el texto y, para ello, nos proporcionó una lista enorme de marcadores y de enlaces discursivos. El resultado fue que jamás nos aprendimos todos los conectores.

Esto es como en los comentarios de textos cuando hay que explicar los recursos literarios que en él se dan. Siempre les digo a mis alumnos que no hagan una enumeración como si de una lista de la compra se tratase y que no hace falta que pongan todos, sino simplemente aquellos que de verdad sean importantes en relación con el contenido y el significado del texto.

Los conectores discursivos o argumentativos son esas palabras que ayudan a unir unas partes con otras en el texto. Son los que le dan coherencia y unidad. Son las que traban y engarzan el sentido.

El sentido de un texto puede venir, primero,  por la repetición de una palabra clave (en este caso sería “conectores discursivos o argumentativos”), después, por el uso de sinónimos (conectores, marcadores y enlaces) o de palabras antónimas y opuestas (noche y día) y, finalmente, por la forma en que se expone la información y por el modo en que se guía el pensamiento o el argumento.

El sentido de una frase con otra se puede crear por la simple relación de causa y efecto que existe entre las palabras utilizadas.

“Son las doce. Hay que darse prisa.”

Es decir, se ha hecho tarde y hay que apurar el paso. En este caso, el sentido no viene dado por ninguna marca lingüística, sino por el contexto, que es esa información que solo conocen quienes participan en esta conversación. Si solo se oye:

“Son las doce.”

No hay modo de poner en relación esta información con el contexto. No podemos saber si es temprano, si se ha hecho tarde o si es la hora justa y apropiada para llegar a una cita.

También puedo unir lingüísticamente estos enunciados y decir:

“Son las doce, así que hay que darse prisa.”

En consecuencia, se fusionan dos ideas en un único enunciado. Hay una marca lingüística que establece la relación causa y efecto “así que”, aunque también puedo decir:

“Son las doce, por lo que hay que darse prisa.”

“Son las doce, es decir, hay que darse prisa.”

“Son las doce, luego hay que darse prisa.”

Para escribir correctamente estos marcadores hay que tener en cuenta varios aspectos:

  • Suelen ir precedidos por una coma, un punto y coma o un punto.
    • Son las doce, así que hay que darse prisa.
    • Son las doce. Por lo que hay que darse prisa.
  • O se escriben entre comas:
    • Son las doce, es decir, hay que darse prisa.

En realidad, la lectura en voz alta y las pausas naturales que hacemos al hablar marcan los signos de puntuación que se deben utilizar.

Por último, me gustaría comentar algunas ideas sobre el uso de los conectores discursivos o argumentativos en los textos:

  • Su empleo no debe considerarse un abuso, pues enriquecen la expresión y ayudan a unir las distintas partes del texto.
  • Un abuso sería repetir siempre el mismo conector o, mejor dicho, no salir del pero, del no obstante, del además y del también.
  • Son totalmente necesarios, pues los seres humanos no hablamos por hablar, sino que lo que decimos ahora está relacionado con lo anterior y condicionará lo siguiente.
  • Sí, en este texto, me he pasado con los conectores, como bien podrás observar por todas las palabras que he ido subrayando renglón a renglón.

Ahora sí que sí, he de poner la pequeña lista de la compra con aquellos conectores discursivos o argumentativos por si te apetece no repetirlos en tus textos.

ADICIÓN: suma unas ideas con otras: Y, ADEMÁS, TAMBIÉN…

  • Intensificación: ES MÁS, MÁS AÚN, ENCIMA…
  • Culminación: INCLUSO, PARA COLMO, HASTA, NI SIQUIERA…
  • Comparación: ANÁLOGAMENTE, IGUALMENTE, DE IGUAL MODO, DEL MISMO MODO…

OPOSICIÓN: introduce relaciones de contrastes o de contradicción entre los enunciados.

  • Adversativos: SIN EMBARGO, NO OBSTANTE, AHORA BIEN…
  • Concesión: CON TODO, AUN ASÍ, DE TODAS FORMAS…
  • Restricción: AL MENOS, EN CIERTA MEDIDA, SI ACASO, EN TODO CASO, SALVO QUE, EXCEPTO QUE…
  • Exclusión: ANTES AL CONTRARIO, ANTES BIEN, MÁS BIEN, MUY AL CONTRARIO, POR EL CONTRARIO…

CAUSALIDAD: establece relaciones de causa y efecto.

  • Causa: PORQUE, PUES, Y ES QUE (se suele utilizar al comiendo del enunciado)…
  • Consecuencia: POR TANTO, POR CONSIGUIENTE, EN CONSECUENCIA, ENTONCES, ASÍ PUES…
  • Condición: EN TAL CASO, EN ESE CASO, PUESTAS ASÍ LAS COSAS…

REFORMULACIÓN: introducen una nueva perspectiva sobre algo dicho con anterioridad.

  • Explicación: ES DECIR, O SEA, EN OTRAS PALABRAS, ESTO ES…
  • Corrección: MEJOR DICHO, DIGO, QUIERO DECIR, O SEA…
  • Resumen: EN RESUMEN, RESUMIENDO, EN SUMA, EN UNA PALABRA, EN SÍNTESIS, TOTAL, EN DEFINITICA, PARA CONCLUIR PODEMOS AFIRMAR QUE…
  • Ejemplificación: POR EJEMPLO, ASÍ, PONGAMOS POR CASO, TAL COMO, A SABER, CONCRETAMENTE…

ORDENADORES: se utilizan para ordenar el discurso y organizar las distintas partes del texto:

  • Presentación: PARA EMPEZAR, ANTE TODO, BUENO, BIEN…
  • Continuación: LUEGO, DESPUÉS, ASÍ QUE, PUES BIEN…
  • Transición: EN OTRO ORDEN DE COSAS, POR OTRA PARTE…
  • Digresión: POR CIERTO, A PROPÓSITO…
  • Enumeración:
    • EN PRIMER LUGAR…, EN SEGUNDO LUGAR…, POR ÚLTIMO;
    • POR UNA LADO/PARTE… POR OTRO LADO/PARTE;
    • PRIMERO… SEGUNDO… FINALMENTE.
  • Cierre: EN FIN, PARA FINALZAR, PARA ACABAR

Clasificación tomada de Lengua Castellana y Literatura, Akal.

Visto de esta manera es imposible encontrar un texto que no contenga conectores discursivos o argumentativos.

¿Cuáles son los conectores que más utilizas?