Redundancias y pleonasmos 

 

A raíz del artículo Pensar con positivismo, llegó un comentario que me hizo pensar que hay ciertas redundancias y expresiones que tienen el don de malhumorar al interlocutor. La expresión “pensar con positivismo” es un buen ejemplo de ello.

De repente me acordé de una niña de 10 años, quien ante la siguiente frase de un libro:

Copia y completa en tu cuaderno

Me dijo muy malhumorada (voy a poner muchas exclamaciones para realmente constatar el grado de indignación):

¡¡¡¡¡¡¡Pero qué se creen los de la editorial. ¿Dónde voy a copiar si no el ejercicio? ¿En la mesa, en el suelo o en la pizarra? Pues claro que lo tengo que copiar en mi cuaderno. Serán tontos. Es que de verdad son tontos. Muy tontos!!!!!!!

¡Me cautivó! Le auguro un gran futuro como lingüista. La redundancia sobra, porque es una explicación innecesaria. Son muy pocas las ocasiones en las que la presencia de una redundancia se justifica per se. Es un error por exceso de palabras que, al fin y al cabo, tienen el mismo significado. Es decir, se duplica el sentido.

Analizando la frase anterior, si un alumno tiene que copiar un ejercicio resulta obvio que lo tiene que completar a su vez en algún lugar, es decir, en su cuaderno. ¡Vamos, un ejercicio básico de lógica matemática, pues 2 + 2 son 4! Además, es doblemente un pleonasmo porque en el contexto escolar, se sobrentiende que los alumnos deben hacer sus ejercicios en el cuaderno, porque si dice “copia” es imposible que lo puedan transcribir en el libro de texto, cada vez con más dibujos y menos espacios en blanco.

Las redundancias y los pleonasmos se producen en la mayoría de las ocasiones porque no pensamos detenidamente (aquí, por ejemplo, el adverbio “detenidamente” sobra porque pensar siempre es una actividad concienzuda) en lo que estamos diciendo ni en el significado real de las palabras. Es como la típica frase de una madre: “La cabeza sirve para algo más que para peinarse”. ¡Cuántas veces me lo habrán dicho en mi mocedad!

En el artículo, La moda de las palabras largas, ya comenté que se utilizaban palabras nuevas y muy largas porque se escuchan una y otra vez en los medios de comunicación. Se trata de modas y de muletillas. Cuanto más se repite el estribillo de una canción, mayor facilidad tendrá para que permanezca en el recuerdo. Que levante la mano quien no asocie este estribillo a la canción de moda del verano: “Bailamos hasta las diez, hasta que duelan los pies y con él te duele el corazón y conmigo te duelen los pies”. De hecho, paradójicamente, esta canción se titula Duele el corazón y el común de los mortales la conocemos por “te duelen los pies”.

El lenguaje oral, sobre todo, es inconsciente, porque se habla mientras se piensa y, en muchas ocasiones, se lanzan palabras a una velocidad mayor de la que permite el pensamiento. Por eso, se dice que la conversación es improvisación mientras que la escritura es reflexión.

Si escuchamos repetidamente una expresión como periodo vacacional, termina cuajando la locución aunque chirríe al principio. Y exactamente sucede lo mismo con las redundancias y los pleonasmos.

Por ejemplo, una fórmula conocidísima del Cid Campeador es “lloraba de sus dos ojos”, expresión que, por cierto, procede de los cantares de gesta franceses. ¡Obviamente se tiene que llorar con los dos ojos, pues solo con uno resulta muy complicado! El Cid tiene fama de utilizar bastantes pleonasmos.

Otras redundancias y pleonasmos habituales son:

  • En el día de hoy = Hoy.

  • Lo he visto con mis propios ojos = Lo he visto.

  • La noche oscura = Todas las noches son oscuras.

  • La justicia justa y recta = Toda justicia es justa.

  • Estar aterido de frío = Aterido ya significa “morirse de frío”.

  • Partitura musical = Toda partitura es musical.

  • Lapso de tiempo = Cualquier lapso es un periodo de tiempo.

  • Ser más mayor que = Mayor ya es un comparativo de superioridad.

  • Repetir otra vez o de nuevo = Repetir ya significa volver a decir.

  • Regalo gratis = ¡Nunca he tenido que pagar por un regalo!

  • Interrogatorio o cuestionario de preguntas = Todo cuestionario tiene preguntas.

  • Subrayó debajo = Subrayar es hacer una raya debajo.

  • Jauría de perros = Jauría es un sustantivo colectivo que designa una manada de caniches.

Estas se pueden sumar a las ya mencionadas en artículos anteriores como subir para arriba, bajar para abajo o proyecto de futuro.

Desde luego, hay muchas más, pero no me quiero exceder en la longitud del artículo porque…

Menos siempre es más.

Ahora eso sí, he de confesar que últimamente me irrita sobremanera la expresión “ya si eso”. Es decir, ya haré lo que sea. ¿Cuándo? Mañana, el mes que viene, en seis meses, en varios años, nunca o ya si eso…

¿Te gusta en especial alguna redundancia?

 

¿Tienes alguna expresión que te irrite cuando la escuchas?