Fotografía de Clara Mateo

La relación entre la literatura y la escritura persuasiva

Es cierto que hay una gran diferencia entre la literatura y el copywriting. Esta se encuentra en la finalidad que persigue una, estética, frente a la otra, que es más persuasiva. Sin embargo, escribir textos para la red no significa saltarse las reglas ortográficas, gramaticales o de estilo. Actualmente, en la escritura y en la literatura no hay nada que sea cien por cien original. De todo se ha escrito y de todo puede aprenderse. Al fin y al cabo, siempre se ha dicho que la mejor forma de aprender es leer, leer y leer. Ahora voy a poner un par de ejemplos de lo que la literatura puede enseñarte sobre copywriting.

¿Cuándo surgió el periodismo moderno? El primer diario de información se publicó en Londres en 1702, el Daily Courant, pero el periodismo actual surgió en el siglo XIX en América con el New York Sun. Este periódico inauguró la prensa barata y sus páginas no solo recogían información económica y política, sino que introdujo el sensacionalismo con los crímenes, la actualidad y los pasatiempos. Fue el inicio de los medios de comunicación de masas. Se unía:

información + espectáculo + entretenimiento.

Pero, ¿y si te dijera que en la época medieval ya se podía encontrar el precedente más primitivo del periodismo? Los juglares eran en su día lo que hoy son los reporteros. Iban de pueblo en pueblo cantando las hazañas y los fracasos de los héroes.

Es aquí donde me quiero detener. En los cantares de gesta no solo encontramos una intención informativa, sino también propagandística. Muchos de aquellos cantares se escribieron para ensalzar valores nacionales (la recuperación de la honra, el amor a la patria…) y personajes como un rey o un héroe nacional.

Las primeras manifestaciones artísticas (literarias) pusieron en pie unos métodos y unas fórmulas que años más tarde dieron lugar a todas las disciplinas que conocemos y que utilizan la palabra como medio de expresión.

Para algunos, la literatura es algo anquilosado y pasado de moda, mientras que para otros (como la servidora) es una fuente inagotable de aprendizaje en cuanto a estrategias y a fórmulas persuasivas. ¿Y por qué no estéticas?  Escribir para un medio digital no significa que no se haga un uso cautivador del lenguaje. ¿Para qué denostar a la literatura cuando todas las formas de comunicación actuales han nacido de esa cuna?

Es en las grandes obras literarias donde podemos encontrar los mejores títulos, los comienzos más sorprendentes de historias (storytelling) y los usos más persuasivos del lenguaje (copywriting).

Por poner solamente un ejemplo, me voy a centrar en El Mío Cid. En un fragmento analizado con los alumnos en clase, hemos advertido:

  • Cómo el anónimo autor apela constantemente al receptor (lector) para atraer su atención sobre un determinado tema mediante interrogaciones retóricas, exclamaciones, vocativos y el uso del vosotros (lo que equivaldría al tú de hoy en día) para hacer al público partícipe de la historia. ¿Te suena a copywriting?

copywriting-estrategias-para-llamar-la-atención-

  • Asimismo, se puede ver también cómo introduce y repite ciertas palabras a lo largo del fragmento (las famosas –y dichosas- palabras claves para que los buscadores encuentren la página web fácilmente) con un objetivo principal: facilitar la memoria del juglar y el recuerdo de la historia cantada en el público.

copywriting-el-uso-de-palabras-claves-

  • El uso de fórmulas y de clichés lingüísticos (breves, cortos y concisos) que funcionarían como los eslóganes publicitarios (taglines en el mundo digital). Se utilizaban para que el juglar recordara la historia y para que el público la transmitiera a los demás mediante el boca-oreja.

copywriting-creación-de-eslóganes-para-recordar-

  • El anónimo autor también era un buen estratega y sabía mantener perfectamente el ritmo y el conflicto. No solo mantenía la atención del público, sino que también sabía cómo despertar su interés adelantando información.

copywriting-crear-el-ritmo-del-conflicto-

Habida cuenta de todo lo mencionado, puedo afirmar que el autor del Cid fue el primer copywriter español.

Dejando las bromas aparte y teniendo en cuenta las fechas veraniegas, te propongo un ejercicio: aprovechar las lecturas estivales y fijarte en cómo están escritas y en qué estrategias y fórmulas persuasivas se utilizan. El placer puede convertirse en una fuente inagotable de aprendizaje.

Tan solo hace falta un libro y un lápiz para subrayar. Si no te gusta escribir, anotar o subrayar los libros siempre puedes hacerles fotos a los pasajes que más te llamen la atención o escribir las ideas en una hoja aparte.

El método de lectura que te propongo es bien simple y tiene solo tres pasos:

 

  • Siempre ten un lápiz a mano para subrayar todo aquello que te llame la atención: una reflexión llamativa, un pensamiento perspicaz o alguna forma de expresión bien escrita. Cuando el libro es electrónico, también se puede subrayar y hacer anotaciones en él.

 

  • Cuando algún pasaje de cierta extensión te sugiera alguna idea o la relaciones con otro pensamiento distinto, lo mejor es anotar en el margen una palabra (dos o tres) que relacione ambos conceptos. De esta forma, cuando abras el libro tendrás frases subrayadas e ideas relacionadas sin aparente conexión. ¿Que no te gusta escribir o subrayar los libros? Pasa directamente al punto tercero.

 

  • Si durante la lectura, te surge paralelamente alguna idea, que no tiene ninguna relación con el libro, apúntala en un post-it, hoja, libreta o servilleta de bar (da igual… la inspiración ha venido y no hay que desaprovecharla) de la forma más clara posible. Si crees que después no te vas a acordar, desarróllala un poco y anota el número de la página y el libro de que se trata. De esta forma, en un solo papel puedes tener el puzle de un artículo completo.

¿Qué te ha parecido la relación entre literatura y copywriting?

 

¿Aprovechas las lecturas para aplicar técnicas de escritura persuasiva?

 

Nos encantará leer tus palabras