¿Qué son los juegos de palabras y en qué se diferencian de los juegos del lenguaje?

Los juegos de palabras son diferentes de los juegos del lenguaje. Pero ¿qué son y en qué se diferencian? Lo primero será definir correctamente ambos términos. Según Wikipedia:

“Los juegos de palabras son pasatiempos que utilizan palabras y/o letras de una manera tal que producen cierto efecto lúdico y muchas veces también educativo, ya que supuestamente favorecen el desarrollo de la creatividad y de habilidades del lenguaje, como la redacción y la ortografía, al mismo tiempo que permite que el jugador se vaya familiarizando con un vocabulario cada vez más amplio”.

Estos juegos agitan al lector, quien ha de poner toda la carne y toda su capacidad mental en el asador para solucionar el embrollo planteado. Para solucionar estos juegos, se necesita tener gran perspicacia, sagacidad e ingenio.

El objetivo será mantener una mente activa ante los retos. De esta manera, se desarrollan de forma paulatina las capacidades lingüísticas y la concentración. Esto redundará en un aumento de vocabulario y en una mayor agilidad mental. Se fomenta la creatividad.

Es decir, se trata de aprender divirtiéndose y sin darse apenas cuenta de ello. Este es el motivo por el que se utilizan tanto en las escuelas y en el aprendizaje de otras lenguas.

Sin embargo, los juegos del lenguaje hacen referencia a un concepto más complejo y abstracto. Este concepto fue introducido por Wittgenstein y puede definirse como una actividad que se lleva a cabo en una comunidad lingüística. Estos juegos siempre van a estar regidos por una serie de normas que determinan el uso social de estas expresiones.

Para profundizar en los juegos del lenguaje, recomiendo la lectura de este artículo, donde explico ampliamente este concepto tan abstracto que aúna filosofía, semántica y pragmática.

¿Cuál es la diferencia entre los juegos de palabras y los juegos del lenguaje?

 

Los juegos de palabras son pequeños retos de vocabulario y los segundos son juegos más mentales y muy enraizados con la cultura y con el contexto concreto de una comunidad. Los juegos de palabras pueden ser jugados por todos, incluso por personas de diferentes países. Mientras que los juegos del lenguaje son tan específicos que solo pueden ser jugados por los miembros de una determinada comunidad lingüística.

Los juegos de palabras más usuales son:

 

El anagrama: es un cambio en las letras de una frase o palabra que da lugar a otra frase o palabra diferente. Suelen utilizarse para los acertijos y para la formación de seudónimos.

AMOR = ROMA = OMAR = MORA = RAMO

GUERRA MÁS LIBRE = MIGUEL BARRERAS

Un anagrama posible de mi nombre, Gala, es alga. El DLE tiene un buscador específico para la formación de anagramas. ¿Sabes que otras palabras se pueden formar con tu nombre? ¿Te animas a averiguarlo? ¡Puede ser muy divertido!

El colgado o el ahorcado es un juego que consiste en pensar una palabra o frase y poner con rayas el número total de sus letras sobre un papel. El oponente deberá ir diciendo el alfabeto al azar, como mejor le plaza (generalmente se empieza con las vocales) hasta ir adivinando la palabra. El número total de intentos dependerá de los trazos que tenga el dibujo para completarse (entre 8 y 10 turnos). Ganará quien acierte la palabra antes de concluir la figura del ahorcado y perderá quien no la acierte.

El crucigrama es un pasatiempo donde las palabras se cruzan tanto horizontal como verticalmente. Suelen acompañarse de definiciones que permitan encontrar las palabras adecuadas.

Una variante es el cruzapalabras, donde se unen palabras en vertical y en horizontal, pero no existe ninguna definición para completar el juego, ya que se da una relación con la totalidad. Como el lema de los mosqueteros, uno para todos y todos para uno.

Un dilema es un argumento que está formado por dos proposiciones contrarias y disyuntivas: al conceder o negar cualquiera de estas dos proposiciones, queda demostrado aquello que se quería probar.

Si tu mujer o marido y tu hijo se caen por un precipicio, pero tienes la opción de salvar a uno. ¿A quién elegirías?

La verdad es que no me quiero ver metida en embrollo semejante. ¿Es posible que tenga una respuesta certera o todas serían erróneas? Ahí lo dejo, en el aire.

La paradoja, en literatura, es una o varias ideas que parecen incompatibles a simple vista, pero que no lo son.

¡Oh, llama de amor viva,

que tiernamente hieres…!

San Juan de la Cruz

Sin embargo, no dista mucho de la paradoja como juego de palabra, pues sería una idea opuesta y extraña, pero que la opinión general considera verdadera:

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Las sopas de letras son un conjunto de letras dispuestas al azar en las que habrá que encontrar un cierto número de palabras sobre una temática en particular.

El scrabble es un juego divertidísimo que consiste en ir formando palabras sobre las del oponente en un tablero numerado e intentando agotar todas las letras que han tocado al azar. Ganará quien antes termine sus fichas y quien haya obtenido la mayor puntuación.

Los trabalenguas son muy útiles para mejorar la dicción tanto de alumnos españoles como de los extranjeros que están aprendiendo nuestra lengua. Los trabalenguas que entrañan más dificultades son los que tienen sonidos fuertes como la erre o el grupo consonántico “bl”.

Pablito clavó un clavito, ¿qué clavito clavó Pablito? El clavito que Pablito clavó, era el clavito de Pablito.

El calambur es el recurso que más me gusta. Es un juego de palabras que se basa en la polisemia, la homonimia y la paronimia. Consiste en cambiar el significado de una frase o palabra ordenando de diferente forma la agrupación de sus sílabas.

Oro parece plata no es.

Oro parece plátano es.

O mi favorito de Quevedo dedicado a la reina, Isabel de Borbón:

Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja.

Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es coja.

¡Valiente cara que se le debió de quedar a la reina cuando un poeta osó llamarla coja! No me lo quiero ni imaginar.

¿Crees que son prácticos utilizar los juegos de palabras en la enseñanza?

 

¿Y para atraer y divertir al lector?

 

¿Cuál es el que más te gusta? ¿Y el que menos?

 

¿Qué acrónimo puede formarse con tu nombre?

 

¿Te imaginas cuál pudo ser la cara de Isabel de Borbón?