La buena ortografía es premiada por Google y la mala es penalizada

 

¿Ortografía y SEO? ¿Eso qué es? Si sigues este blog desde hace un tiempo, ya sabrás lo crítica que soy con el gigante buscador, sobre todo, con su algoritmo de legibilidad dirigido a premiar a aquellas páginas webs que se dirigen a la inmensa mayoría de la población (público mayoritariamente adulto), pero hablándoles en un estilo simplón y enfocado a estudiantes de entre 12 a 14 años. De esta manera, Google con su algoritmo de legibilidad penaliza a las páginas que te hablan en tu registro, en tu idioma y en tu lengua sin confundirte con un adolescente.

¿Has aprendido algo, aunque sea una nimiedad, en quince años? Me preocuparía si yo no hubiese aprendido cosa alguna desde los 12 a los 30 años, aunque fuera simplemente una palabra. Además, no creo que el lector medio de páginas webs sea el de un adolescente.

Las críticas fundamentales a este algoritmo se centran en la escala de medición y en el nivel escogido como ideal de lengua.

No contento con esto, (¿quién pudiera estarlo?), Google planteó hace un tiempo un algoritmo de ortografía para mejorar el posicionamiento en los buscadores de aquellas páginas, que estuviesen preocupadas por la correcta expresión. De esta manera, penalizaría a las webs que no hicieran un uso adecuado del lenguaje.

En principio, no tengo ninguna objeción al respecto. De hecho, me parece una genial idea, aunque todo dependerá de los estándares fijados para penalizar, desterrar o premiar, así como de la rapidez en incorporar los últimos cambios que se den en la Ortografía y, cómo no, de qué aspectos se consideran fallos y de cuáles no.

Por todos es sabido que cualquier procesador de textos no distingue un “¿Qué me has dicho?” de un “¿Que qué me has dicho?” (imponiéndome una tilde en el primer “qué” y señalándome en rojo el acento –correcto– del segundo). Tampoco se diferencia muy bien “término, termino o terminó”. Y la lista, por supuesto, puede ser infinita.

En alguna ocasión, leí que el verdadero trabajo del corrector de textos es precisamente revisar y corregir a los procesadores informáticos, porque una máquina jamás podrá captar las sutiles diferencias que existen entre ciertas parejas de palabras muy similares en su escritura, en su pronunciación o en sus significados.

A Google no le gustan los fallos de ortografía y, por ello, da mayor importancia al estilo, a la gramática, a la correcta expresión, al contenido original y a la facilidad de lectura del texto.

Pero ¿cómo se lleva a cabo este algoritmo ortográfico? ¿Realmente existe? ¿Cómo puede Google determinar si una página está bien o mal escrita?

Si nos ponemos a analizar fríamente el asunto, es complicado para cualquier persona dominar todas las normas de ortografía y, más aún, las excepciones a las reglas. Entonces ¿cómo puede una máquina establecer parámetros para premiar o castigar a las páginas webs?

En el fondo es muy sencillo. Es como una regla de tres. Google parte de la premisa de que un buen contenido irá acompañado de una correcta expresión, puesto que, si no fuera así, el texto resultaría ilegible y la página web iría perdiendo de forma paulatina difusión, prestigio, visitas y lectores.

Por lo tanto, aunque no exista un algoritmo de ortografía como tal, por el momento, sí podemos afirmar que la ortografía tiene un papel importantísimo en las búsquedas orgánicas.

¿Debemos menospreciar a Google? Yo diría que no, puesto que el tráfico mundial que redirige abarca entre el 70 % y el 90 % de todas las búsquedas globales. Los primeros resultados de los cambios ofrecidos por este algoritmo afectaron a un 12 % de los textos en lengua inglesa y una cifra similar de cambios se produjo en otras lenguas.

Yo tengo muy claro que el algoritmo de legibilidad no lo voy a cumplir porque considero que no me dirijo a estudiantes de secundaria, pero, al menos, con la ortografía estaré mejor situada.

Google nos ha echado una mano a los profesionales de la corrección al apostar tan fuerte por la ortografía.

Por ello y para que mejores en el buscador, hemos sacado una promoción especial para el mantenimiento lingüístico de blogs y de textos (actualmente no está disponible). Por si fuera más, en nuestra Asesoría para escribir puedes reservar una o varias sesiones, las que necesites, para tenernos en modo de asesoramiento lingüístico para cualquier duda o problema de expresión que surja.

Pessoa decía que la ortografía también era gente, pues ahora quizá podamos decir que para Google la buena expresión tiene premio.

¿Crees que la ortografía es importante en los buscadores?

 

¿Qué pesa más: la ortografía o el contenido de calidad?   

   

¿Qué haces cuando llegas a una página que está plagada de errores?

 

¿Crees que se puede encontrar un contenido genial con una mala ortografía o expresión?