La filosofía está de moda

 

Señores y señoras hay que pensar con positivismo”, fue la perla lingüística que soltó una periodista de los informativos de televisión de cuyo canal no recuerdo el nombre.

Es curiosa la asociación de significados entre lo correcto, pensar positivamente, y la corriente filosófica, el positivismo.

El positivismo afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método científico. (…) Según Marisa Pineda todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia. Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente.

Fuente: Wikipedia

Por lo tanto, pensar con positivismo sería reflexionar y meditar de forma científica y objetiva sobre un hecho o, más concretamente, sobre el ser humano. Mientras que pensar positivamente es hacerlo desde un punto de vista positivo.

El error viene dado porque en español disponemos del verbo POSITIVAR, que según el DRAE es:

  1. Obtener el positivo de una imagen fotográfica. U. t. c. intr.

También existe el adjetivo derivado: POSITIVO (del lat. positīvus).

  1. Cierto, efectivo, verdadero y que no ofrece duda.

  2. Por oposición a negativo, se aplica a lo consistente en la existencia y no en su falta.

  3. Que es útil o práctico.

  4. Dicho de una persona: Que busca la realidad de las cosas o su aspecto práctico.

  5. Se dice del derecho o ley divina o humana promulgados, en contraposición principalmente del natural.

Y un largo etcétera de acepciones. Fuente: DRAE

Sobre el mismo adjetivo se forma el adverbio: POSITIVAMENTE. Pero no existe un sustantivo, salvo la palabra positivismo que hace referencia a la corriente filosófica anteriormente mencionada.

Sin embargo, el equívoco viene dado por las tres formas de expresar el pensamiento favorable. Podemos decir:

  • Hay que pensar positivamente.
  • Hay que pensar de forma positiva.
  • Hay que pensar en positivo (muy típico de Louis Van Gaal y su mítica frase: “Pensar en positivo nunca en negativo”).

También podemos tener en cuenta que esta construcción, pensar con, exige un adjetivo y, de acuerdo con la moda de las palabras largas, surge la inexistente positividad, que no está recogida en el Diccionario de la Real Academia.

Todos nos podemos equivocar alguna vez y si no que me lo digan a mí que no pongo un refrán derecho ni queriendo. Hace años que asumí el grave problema que padezco y al que le puse como nombre: Dislexia refranera. Así que no es de extrañar que a menudo diga:

  • Hay que pagar a rajatabla.
  • Tengo un gato detrás de la oreja.
  • Me subo por las persianas.
  • Como anillo que ni pintado al dedo.

Este problema refranero surgió a los seis años cuando dije: “Tengo que estudiar a los hombres prematuros (primitivos)” y desde entonces no he parado de engrosar mi diccionario particular de refranes y de dichos populares.

No obstante, al aceptar este pequeño desliz lingüístico pongo más empeño en la expresión de dichos y de refranes, los cuales suelen traerme por la calle de la aceituna (perdón, por la calle de la amargura).

¿Conoces a alguna persona con dislexia refranera?

 

¿Hay alguna expresión que te llame la atención?

 

Estaremos encantados de leer tus palabras