Lo primero, y antes de proseguir, debería responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es el estilo? Prefiero abrir el círculo en cuanto al estilo para ir estrechándolo después a la escritura. La palabra estilo, que procede del término latino stylus, se utiliza en variados ámbitos para referirse al mundo de la apariencia o de la estética.

Existen variados estilos musicales: rock, hardcore, pop, metal, reggaetón, tecno… y, por más que lo intente, no me imagino a Axel Rose bailándose un reggaetón. Le caracterizan los pantalones y la chupa de cuero, la cerveza o el Jack Daniels y el rock a tutiplén en cualquier bareto de motoristas.

También existe el estilo en cuanto a la vestimenta o al modo de vivir. Por eso, Axel Rose vestirá al modo rockero y no de forma hípster, hippie o grunge.

No obstante, la Estética no se circunscribe solo al mundo de la vestimenta, sino que también es el estudio de la idea de belleza a lo largo de la historia. Los grandes poetas del Renacimiento eran hombres de armas y de letras que buscaban el amor platónico. Idealizaban a la mujer, que en aquella época tenía unos rasgos muy definidos: los cabellos eran de oro, los dientes eran perlas, la tez era blanquecina, los labios y las mejillas eran sonrosadas como el carmín o las rosas… Sin embargo, hoy en día la noción de belleza, que por suerte está cambiando, es ser tan delgada que los huesos son su máxima expresión.

Después de esta larga introducción, vamos a ir directamente a la cuestión estilística en la escritura.

¿Qué es escribir con estilo?

 

En las críticas a novelistas o en las contraportadas de los libros podemos leer frases tan manidas como: “posee un estilo propio”, “en su estilo particular alcanza unas de las cotas más elevadas de las literaturas occidentales”, “un estilo minucioso”, “una narración dominada por un fuerte estilo irónico y humorístico”, “un estilo ambicioso, lúcido, brillante…”.

Ahora bien, no me queda claro qué es el estilo, salvo que parece ser una palabreja que se utiliza para quedar estupendamente cuando se escribe sobre la obra de alguien. Así que ya sabes:

Estilo + Adjetivo aseguran el éxito de todo comentario.

El estilo es estudiado por la Estilística y pretende explicar el porqué de algunas elecciones y de los recursos lingüísticos que caracterizan la presentación de los mensajes escritos. Para algunos, el estilo sería el resultado de una elección; para otros, se trataría de una variante del lenguaje condicionada por la situación.

Yo, particularmente, estoy más de acuerdo con la segunda definición: una variante condicionada por la situación. El estilo es evolutivo, pues, conforme se van adquiriendo experiencias, va cambiando la forma de expresión de cualquier persona.

Por ejemplo, si coges cualquier texto que hayas escrito hace años, verás que es muy diferente a tu modo de expresarte en la actualidad. Como contrapartida, encontrarás que hay ciertas palabras, estructuras sintácticas o incluso una forma de ordenar las ideas que se mantienen a lo largo del tiempo. Son tuyas, exclusivamente tuyas.

Ahora voy a proponerte otro ejercicio: piensa en tu escritor favorito, lee un fragmento de cualquier texto e intenta escribir algo parecido, pero no te centres en la historia, sino en el modo de expresión. ¿Es posible? La verdad es que es sumamente difícil imitar el estilo de alguien en la escritura.

De esta manera, cada lectura que haces impregna tu estilo de ciertas influencias de un modo latente. Son influencias que están dormidas y que trabajan en sueños, a nivel inconsciente. ¡Qué bonito ha quedado! Son influencias dormidas que poco a poco condicionan tu estilo. (Para evitar las influencias tóxicas puedes leer ¿Cómo escribir sin contaminación estilística ni ortográfica?)

Por eso, no estoy de acuerdo con que sea el resultado de una elección. En este contexto:

La noche era…

Puedes optar por utilizar la palabra negra u oscura, también puedes elegir el tema o incluso la estructura sintáctica, pero la voz interior no la puedes cambiar. Es decir, puedes elegir ciertos tonos: escribir de forma irónica, nostálgica, guerrera, con gracia, de modo objetivo o subjetivo; y siempre habrá ese algo (llámese voz o como se prefiera) que hará que tu texto sea único y distinto al que pueda escribir cualquier otra persona.

El estilo no se ve, se percibe. No se puede impostar, surge de forma espontánea. No se puede imitar, se revela como por arte de gracia.

No puede existir una lista de trucos para conseguir en la escritura de tus textos un estilo propio, personal y distintivo, salvo el de ESCRIBIR, ESCRIBIR Y ESCRIBIR y el de LEER, LEER Y LEER mucho y variado, pues la escritura y la lectura constituyen las dos caras de una misma moneda.  No hay soluciones mágicas ni sencillas en el arte de escribir.

Conocerse para poder escribirse.

 

¿Con qué definición de estilo estás más de acuerdo?

 

¿Eres consciente de tu estilo?